LA SYLPHIDE
La Sylphide está considerado como el primer ballet romántico y además, la primera obra en la que la protagonista -interpretada por Marie Taglioni- emplea sistemáticamente las zapatillas de punta para representar el carácter etéreo de la sílfide. Su estreno tuvo lugar en la Ópera de París, el 12 de marzo de 1832, con coreografía de Filippo Taglioni y música de Jean Schneitzhöffer.
Sin embargo, la obra ha pasado al repertorio balletístico a través de la versión de August Bournonville, estrenada cuatro años después en el Teatro Real de Copenhague, con música de Herman Severin Løvenskiold. En esta versión, el papel principal recayó en Lucile Grahn. Se considera esta obra una de las piezas principales de lo que posteriormente se conocería como la escuela danesa del ballet.
Cuenta la historia de James, un joven escocés ya prometido, amado por una sílfide a la que sólo él puede ver. El día de su boda, ella se apodera de la alianza de la novia y corre a esconderse en el bosque. Él la persigue olvidándose de su prometida. Allí James se encuentra con una vieja hechicera a la que había denunciado tiempo atrás y que, deseosa de vengarse, le ofrece un velo con el que, según ella, podría capturar a la sílfide. El velo, sin embargo, está envenenado; al caer sobre la sílfide hace que pierda sus alas y la vida. Profundamente apenado, James, vislumbra a su antigua novia en la distancia casándose con su rival.